martes, noviembre 10, 2009

Tumblin' dice


El viernes me pasó una cosa increíble. Los chicos habían hecho un dado de cartón, del tamaño de una pelota de tenis y lo tiraban jugando a adivinar lo que iba a salir. Yo les miraba por encima de las gafas.

_Di un número _me gritaron. _Siete_ dije, y salió siete. Nos reímos y repitieron la jugada. Esta vez dije cuatro y salió cuatro. Fue una serie de quince números seguidos los que acerté sin llegar a fallar. No quise probar mas, me estaba asustando. De camino a casa hice una quiniela pero como puedes imaginar mi puto Atleti me la jugó (entre otros).

Está clarísimo que el corazón es mas fuerte que el poder mental....(Y eso que casi empatamos al final).

lunes, noviembre 02, 2009

"I am a child" - Buffalo Springfield


A Jota no le gustaban nada los camerinos. Se movía nervioso, como con claustrofobia y solamente los pisaba durante los minutos previos a salir a tocar. Después del concierto era dificil encontrarle allí. Era mucho mas normal verle entre flight cases hablando con algún técnico de luces, monitores o con los pipas. Eso si no estaba ya en el hotel. Era increible su capacidad de volatilizarse y desaparecer de los sitios que le desagradaban.
Casi siempre solo. Alguna vez, pocas, se le veía cacharreando con sus incondicionales fans, arrastrando las botas por el backstage y esperándo que alguien le sacara de allí.
Recuerdo un bolo en Zaragoza en el que no aparecía por la prueba de sonido. Todo el mundo le buscaba agobiado hasta que dimos con él en un parque cercano. Allí estaba, sentado en un tobogán, tocando la acústica para un nutrido grupo de niños que se reían con sus historias y sus canciones. Cuando nos lo llevamos, la chiquillería le preguntaba que si iba a volver a jugar con ellos. Todo lo borde que parecía en las entrevistas o en un escenario, se esfumaba cuendo tenía un niño cerca.

sábado, junio 20, 2009

Point blank


Nos habíamos apropiado del "The river" de Springsteen de una forma un tanto ilegal. Jota con esa cara entre niño bueno a punto de la narcolepsia, fue el encargado de la operación. Dos copias de uno de los grandes "dobles" de la historia que iban a sonar hasta la extenuación en nuestros equipos duales, reproductores de esos mágicos vinilos.

Había que aprendérselo de memoria antes de emprender el viaje a Barcelona para ver al Boss.

Eran los primeros ochenta. Springsteen aun nos gustaba.

Fuimos en un 127 destartalado, en el que el asiento del copiloto pertenecía a otro coche. Jota, "la abuela", "el pelos" y yo: un curioso cuarteto.

Después de un extraño y larguísimo viaje, amenizado por Van Morrison en su mayoría llegamos a Montjuic.

Es extraño visto con perspectiva, pero había mogollón de entradas en taquilla y la mayoría del público había llegado desde Madrid como nosotros.

Probablemente fue el mejor concierto de rockandroll que he visto en mi vida. En un semilleno pabellon, la e-street band fue escupiendo uno a uno todos los temas que habíamos ido a escuchar.

No se cuanto duró, pero se me hizo corto. Recuerdo que Cadillac ranch fue la entrada de la segunda parte del concierto. Impresionante.

Cuando nos íbamos vi a un cantante que ahora es jurado de un programa concurso de esos lamentables, entrar al backstage con toda su discografía bajo el brazo. "Para regalarsela al Boss", me dijeron. Ufff sentí algo de verguenza ajena.

Años mas tarde tuvimos la ocasión de ver nuevos conciertos de Springsteen, Paris, Madrid, Madrid otra vez.... pero nada fue igual.

domingo, mayo 17, 2009

Antonio Vega


Algunos, muy pocos tienen magia. El mundo los necesita, pero el mundo no entiende de magias.

Ellos tienen demasiado complicado el día a día tan absurdo en el que deambulamos los demás, los que no tenemos ese don.

Estamos poco a poco perdiendo la partida. Se nos están marchando aquellos que nos ayudan a despegar al menos unos palmos del suelo, aquellos que nos hacen experimentar, un poco de lejos, esa especial forma de sentir. Con sus canciones, con sus palabras, con su forma de decir o de tocar.

Esta semana ha sido Antonio.

Te vamos a echar de menos, aunque no nos demos cuenta en toda su magnitud.

martes, mayo 12, 2009

Una decima de segundo

Un mal día para retomar el blog.
Un mal día para cualquier cosa.