Andrés Galván Wilson era un tipo guapo y elegante. Formaba parte de un cuarteto de guitarristas que interpretaban boleros realmente bien.
Pelo engominado, traje de chaqueta cruzada, zapatos de deslumbrante limpieza.
Andrés Galván Wilson guardaba siempre una pequeña pistola Sig Sauer P290 Subcompact en el bolsillo derecho de su chaqueta, junto a una estampita de la virgen del Carmen. Reminiscencias de su barrio y devoción adquirida geneticamente.
Andrés Galván Wilson pegaba a su novia y a cualquiera que la mirase. Vivía de una manera poco apropiada para los tiempos que corren. Andrés Galván Wilson era un hijo de puta en todos los sentidos.
jueves, febrero 02, 2012
martes, febrero 08, 2011
lunes, noviembre 22, 2010
libros
No escribo mucho por esa natural pereza que me es tan familiar y porque había olvidado una de esas mil contraseñas que abren las puertas de sitios como este.
Ultimamente me he estado peleando con acordes, mesas de mezclas y programas de edición musical y con libros. Sobretodo con libros.
Salto de mi Baroja de siempre a Nick Hornby, pero lo dejo aparcado. Recojo de nuevo a Conrad y lo dejo. Un intento mas pero nada....no sé porqué.
Pero ha caido en mis manos Pistola y cuchillo de Montero Glez y me lo he bebido de un tirón. Necesitaba encontrarme con un libro fantástico y sucedió.
Ahora me espera Pólvora negra.
Ultimamente me he estado peleando con acordes, mesas de mezclas y programas de edición musical y con libros. Sobretodo con libros.
Salto de mi Baroja de siempre a Nick Hornby, pero lo dejo aparcado. Recojo de nuevo a Conrad y lo dejo. Un intento mas pero nada....no sé porqué.
Pero ha caido en mis manos Pistola y cuchillo de Montero Glez y me lo he bebido de un tirón. Necesitaba encontrarme con un libro fantástico y sucedió.
Ahora me espera Pólvora negra.
sábado, marzo 06, 2010
Greenwich Village

El próximo jueves me vuelvo a subir a un escenario con mis amigos. No es algo inusual. Lo hago muy a menudo, pero esta vez tiene un tinte especial. Celebramos algo. Un puñado de años pasándolo bien haciendo música, cosa que no es baladí.
Desde que la industria y yo decidimos darnos una mutua patada en el culo encontré mi sitio con una guitarra colgada, mi sitio natural. Un lugar que no está en despachos ni oficinas ni siquiera en grandes escenarios, ni en preocupaciones a la hora de elegir este o aquel single,ni en dilucidar quien tiene mas o menos porcentaje en la composición de una canción. No.
Está en un local de ensayo, en una casa, en un bar, en una furgoneta, viendo un partido.....pero rodeado de amigos a los que nos une una misma forma de entender la música y la vida.
En el Galileo el día once, celebramos años de diversión tocando canciones que nos han movido a dedicarnos a ésto y a demas de la banda se nos unen mas amigos que han dejado de lado, en algunos casos, asuntos importantes para estar a nuestro lado.
A Manu, Jota y Ana les habría gustado estar allí. De algun modo van a estar los tres.
jueves, febrero 11, 2010
Servilleta

"-Miénteme y dime que me quieres. Aunque sea por un instante me lo voy a creer y me vas a hacer el tipo mas feliz del mundo.... o el segundo me conformo con ese puesto. "
Encontré una servilleta de papel con este texto en un disco de Nick Drake que me dejó Ana hace mil años. Es la letra de Jota. Se me puso un nudo en el estómago. Han pasado milenios desde que murió, y el cabrón sigue estando presente todos los días de una u otra manera en la vida de quienes le conocimos. Tiene su gracia.
Jota, cuando se ponía transcendente, decía que la vida eterna de la que hablaban los católicos, sólo tenía dos lecturas. O bien la científica que nos habla de que la energía no se destruye, se transforma. O bien la que nos dice que la única manera de trascender es siendo recordado.
Por eso creo que se pasó media vida haciéndose querer.
No se si Ana llegó a leer esa nota, probablemente no porque dice que Nick Drake le hace llorar.
Todavía no puedo tocar la telecaster que Jota dejó en casa. Todavía no se si quiero trascender, no se si quiero ser recordado.
Es posible que este sábado suba a Cercedilla. Me enrollaría que vinieras. Desde la movida del pavo no estamos todos juntos. Bueno....todos no estaremos.
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