martes, mayo 12, 2009

Una decima de segundo

Un mal día para retomar el blog.
Un mal día para cualquier cosa.

lunes, enero 26, 2009

Miércoles


Me miraba fijamente desde la parte de atrás del muelle de carga.
Cada vez que levantaba la vista del bloc mi visión era la misma. Unos ojos que se clavaban en los míos. Continué dibujando algo incómodo.
Acabé la cerveza , recogí la mochila y caminé hasta la garita de seguridad.
No se por qué pero volví a mirar hacia ella. Llevaba una blusa azul como sus ojos y caminaba hacia mi arrastrando una maleta destartalada.
Cuando llegó dónde yo estaba me dio la mano. Tendría ocho años mas o menos.
_"¿Eres mi padre?" dijo. No supe que decir. Sonreí y negué con la cabeza.
_ "¿Quieres ser mi padre?"_ Volvió a decir.
_¿De verdad quieres que lo sea?_
_ Creo que si.

miércoles, diciembre 10, 2008

SOS


He perdido mi sombra. Malencarada y algo estúpida, pero necesito su presencia. Mala sombra dicen que es. Si la ve alguien ruego que lo comunique en la comisaría de policía mas cercana. Son muchos años juntos y no me veo con una nueva.

Gracias.

lunes, octubre 27, 2008

La niebla


Finales de verano de 1983. (Es una estupidez, pero nos sirvió para contarlo cientos de veces a cientos de chicas).
Habíamos pasado la noche en Torrevieja con un grupo nutrido de amiguetes engullendo bebidas espirutuosas y callejeando. Como era costumbre, la noche acababa despertando a un coleguilla que trabajaba en la plaza de toros y la subsiguiente suelta de vaquillas a puerta cerrada.
Después de demostrarlos nuestra falta de valor unos a otros decidimos volver a la playa de San Juan, dónde pasabamos unos días entre bolo y bolo.
Un 127 amarillo y un peugeot 505 negro, cargados de música y de 5 descerebrados por coche, goin' home.
A la altura de unas salinas por las que solíamos pasar de regreso una densa niebla nos comienza a cubrir. Entre los dos coches se ha situado un citroen con dos sexagenarios. El trayecto hasta Alicante suele durar bastante por esa carretera. La niebla se hace mas y mas densa. De repente, tras una curva cerrada, todo se despeja y aparece la ciudad. No han pasado ni tres minutos desde que entramos en la espesura y ya estamos en Alicante....imposible. Paramos en el arcen. Los sexagenarios también lo hacen. Increible, pero todos flipamos, los sexagenarios mas que nosotros.
Y ya está. Una cutrez. Si por lo menos hubiéramos aparecido en el Yucatán.